En muchos aspectos, Lobelia Sacovilla-Bolsón fue una hobbit renombrada en su tiempo, despertando odios durante la mayor parte de su vida para finalmente ser admirada por muchos. Ese cambio tan radical de reputación fue debido a un incidente durante la invasión de La Comarca por los secuaces de Saruman. Como cuenta el Tom (el joven) Coto,
Ella viene bajando por el camino con su viejo paraguas. Unos cuantos bandidos van en sentido contrario con un carro.
"¿Se puede saber a dónde van?", ella dice.
"A Bolsón Cerrado", ellos dicen.
"¿A hacer qué?", ella dice.
"A construir barracones para Zarquino", ellos dicen.
"¿Con el permiso de quién?", ella dice.
"De Zarquino", ellos dicen. "¡Así que quítate del medio, vieja bruja!"
"¡Zarquino les voy a dar yo, ladrones sucios, rufianes!", ella dice, y arriba con el paraguas contra el Jefe, casi el doble de altura. Y se la llevaron. A la rastra hasta las celdas, y a su edad. Se han llevado a otros a quienes en verdad echamos de menos, claro, pero no es posible negarlo: ella mostró más coraje que muchos.
Ese hecho, notable para los hobbits, ha despertado el interés de la AEIOU por la sospecha de que algo extraño debe haber en el ataque. Esas sospechas nacen en cuanto se profundiza algo en la historia contada por Coto.
En primer lugar, debe tenerse en cuenta la edad: en ese momento Lobelia contaba con 100 años, edad muy avanzada incluso para un hobbit. Además, como dama de familia "respetable", no tenía ningún entrenamiento en la lucha.
Por otro lado, ni siquiera los hobbits más jóvenes o con conocimiento de manejar algún arma (arcos y cuchillos, principalmente) se atrevieron a plantar cara a los medio-orcos de Saruman, salvo contadas excepciones.
En esas condiciones, el ataque resulta un poco demasiado sorprendente. A la hora de buscar una explicación, surge inmediatamente un punto de interés: el Paraguas. Porque, ¿qué tipo de Paraguas es ese que se convierte en semejante arma, capaz de envalentonar a una anciana hobbit? Lobelia podía ser todo lo inaguantable que se quiera, pero no era tonta, como demuestran sus largas intrigas para conseguir Bolsón Cerrado y encumbrar a su familia*. Si se decidió a atacar, es porque se creía con posibilidades de victoria.
Una primera línea de investigación podrían ser los supuestos poderes brujeriles de Lobelia. Casi cualquier hobbit no dudaría en tacharla de bruja, aunque sólo fuera por su capacidad de enfadar a cualquiera y de hacer "desaparecer" objetos valiosos (especialmente, cucharillas de plata). Puede argüirse que eso no son más que cotilleos hobbits, pero incluso el mismo Gandalf llegó a decir:
La vi hace un momento en un cochecito que iba hacia Delagua, con una cara que hubiese agriado la leche fresca.
Precisamente, lo de cortar la leche fresca es uno de los poderes tradicionalmente atribuidos a las brujas en zonas rurales. Si Gandalf lo dice, algo hay. Por otro lado, en la desaparición de objetos también interviene el Paraguas:
No fue tan fácil deshacerse de Lobelia... La acompañó con firmeza fuera de la casa, después de aligerarla de varios pequeños pero bastante valiosos artículos que le habían caído del paraguas no se sabía cómo.
Todo esto recuerda a otros objetos aparentemente inocuos que son focos de gran poder, y que acaban en manos de un hobbit de la manera más insospechada: al igual que el Anillo Único, el Paraguas parece actuar de manera maligna por su propia voluntad. Otro punto en común: la vida de Lobelia, su marido, su hijo y aquellos a quienes más odiaba (Bilbo y Frodo Bolsón) estuvo salpicada de desgracias. ¿Es acaso el Paraguas el "Anillo" de Lobelia?
Pero aún quedan muchas dudas en el aire: ¿quién fue el olvidado herrero que forjó este artefacto? ¿Cuáles eran exactamente sus poderes? ¿Era intrínsecamente maligno, como el Único, o tan sólo potenciaba el lado oscuro del Portador, como los Siete o los Nueve?
Y lo que es más importante: nadie sabe qué fue del Paraguas tras la rápida muerte de Lobelia después de su liberación, durante el ajetreo del Saneamiento de La Comarca. Quizá ahora el Paraguas yace olvidado en algún trastero, esperando un Portador adecuado. Un artefacto de tan terrible poder podría convertirse en una amenaza para la paz si es manejado por un hobbit descuidado.
Seguiremos investigando...
Tres Paraguas para los Reyes Elfos bajo el cielo nublado.
Siete para las Señoras Hobbits en sus smiales de tierra.
Nueve para los Hombres Mortales condenados a mojarse.
Uno para el Señor Oscuro, sobre su trono oscuro,
en la Tierra de Mordor donde se extienden los nubarrones.
Un Paraguas para gobernarlos a todos. Un Paraguas para encontrarlos,
un Paraguas para atraerlos a todos y en las Tinieblas atarlos,
en la Tierra de Mordor... donde lo cierto es que apenas llueve.
Por Haldir (Juan José Sáez)