[En el Estel 20, Víctor y Guille, Ellon y Tharkas, planteaban el debate: ¿envejecen los Elfos?]
Existe entre los Elfos una percepción del tiempo diferente a la de los Atani: "era Aredhel la Blanca, más joven en los años de los Eldar que sus hermanos...". "Así empezaron los Años Oscuros, que los Elfos llaman los Días de la Huida", años humanos que para los Inmortales representan sólo días.
En este cómputo su desarrollo pudiera ser más lento que el humano, pero constituiría una grave desventaja que se demorase excesivamente, y lo normal en seres de gran longevidad es que una vez alcanzado su máximo desarrollo (a un ritmo normal desde un punto de vista humano) se ralentice entonces su ciclo vital, envejeciendo muy lentamente.
Así, sería más lógico pensar que de nacer un Elda y un Adan en la misma fecha, asistiríamos a un crecimiento más o menos simultáneo, en el que ambos alcanzarían la plenitud física al tiempo. Pero he aquí la diferencia y es que mientras el joven humano será considerado por los suyos como mayor de edad, otro caso muy diferente le espera a nuestro Elfo, al que según el criterio de sus mayores resta todavía mucha vida por delante antes de que se le pueda considerar como tal. El criterio de la mayoría de edad, que en los Edain va ligado al momento de alcanzar la plenitud de facultades, para así poderse integrar del todo en la vida de su comunidad (en el trabajo, el rol social, el ciclo reproductivo, las actividades guerreras...), en los Elfos (unos seres más reflexivos y profundos y menos sometidos a los rigores del tiempo) vendrá dado en función de la madurez mental. Continúo aquí la descripción de Aredhel: "... y cuando alcanzó la plenitud en estatura y en belleza, fue alta y fuerte...". En estatura y en belleza, acota Tolkien, sin mencionar que alcance la madurez. Evidentemente se ha de tardar bastante más en alcanzar la sabiduría que confiere una larga estadía en el mundo.
Alcanzado este punto, no podemos confundir ya la edad física con la mental. Los Elfos alcanzarían su madurez física en el mismo tiempo en que lo haríamos los hombres, pero no así el criterio de madurez mental, impuesto por una sociedad radical-mente distinta a la nuestra, que contempla el paso de nuestras vidas del mismo modo en que nosotros vemos caer una hoja otoñal.
Ahora bien ¿qué ocurre con los Elfos una vez que alcanzan la plenitud física? Pues que el proceso de envejecimiento se detiene por completo (un estilo al de los Inmortales McCloud y compañía), pues de otro modo, ¿cómo podrían sobrevivir hasta el final de los tiempos?
"Mientras que los Elfos permanecerán en el mundo hasta el fin de los días... Los Elfos no mueren hasta que no muera el mundo, a no ser que los maten o les consuma la pena (y a estas dos muertes aparentes están sometidos); tampoco la edad les quita fuerzas, a no ser que uno se canse de diez mil centurias..."Se diría que los Elfos NO envejecen, pero ¿qué ocurre entonces con Círdan? Pues nos figura Tolkien en la descripción que hace de él a un venerable anciano ¡incluso en el cómputo de los Eldar!: "era muy alto, de barba larga, y todo gris y muy anciano, salvo los ojos que eran vivos y luminosos como estrellas". Así podemos deducir que SÍ envejecen, pero sólo por causa de las grandes preocupaciones a las que se ven sometidos en la Tierra Media: amores no correspondidos, parientes y amigos muertos a lo largo de la obstinada lucha contra el Enemigo, pesadas obligaciones y graves decisiones. Y lo que es más, un prolongado exilio de la beatitud y dicha de Aman, mientras la obra de los Eldar, así como su número, mengua a ojos vista en una tierra de difíciles pruebas y abundante sufrimiento.
Pero entonces ¿qué ocurre con Elrond, o más aún con Galadriel, que se mantiene joven a pesar de haber nacido en edades anteriores a la destrucción de los Árboles? Pues hasta en esta controversia hay respuesta amigos, pues Elrond es más joven que Círdan y además porta Vilya, el Anillo de Zafiro, entre cuyos poderes (comunes a los Tres) se contaba el de preservar todas las cosas de la adversidad "pues donde estaban los Anillos estaba también la alegría, y los dolores del tiempo no mancillaban ninguna cosa".
De Galadriel se podría argumentar otro tanto, pero para acallar las sospechas de quienes argumentarían que hasta que Celebrimbor entregó a Galadriel el Anillo de Diamante había transcurrido mucho tiempo, recordemos que a ella se la cuenta como la más poderosa de los Noldor (salvando a Fëanor) y la más bella, y sin duda debió aprender mucho de la Valie Estë en Lórien y de Melian la Maia en Doriath. Y si esto no satisface al espíritu más inquisitivo, entonces apelaré a la Elessar, la más renombrada de las joyas élficas tras los Silmarils: de ella se dice que fue creada por Enerdhil, el más célebre artífice de Gondolin (o tal vez por su coetáneo Celebrimbor) y entre sus propiedades cuentan que "las cosas marchitas o quemadas se erguían otra vez o recuperaban la gracia de la juventud y las manos que tocaban la piedra eran capaces de curar cualquier herida". Y esta gema fue poseída por Galadriel durante la Tercera Edad hasta que la entregó al Rey del mismo nombre para curar las muchas heridas causadas por la lucha contra Gorthaur.
La conclusión a tamaño acertijo sería entonces que los Elfos sólo envejecen cuando la carga de los años se vuelve demasiado pesada para soportarla, y aun así sólo muchos sufrimientos y sacrificios continuados pueden exteriorizar físicamente en un Elfo su pesar espiritual.
Por último, y es una promesa (pues ya oigo más que adivino los ronquidos de algún muy respetable Enano hijo de... Aulë, por supuesto) recordar a los Medio Elfos, que más que constituir por sí mismos una raza (como en el juego de rol) son fruto de una unión poco habitual entre Quendi y Edain (sólo recuerdo cuatro casos: Beren y Lúthien, ldril y Tuor, Earendil y Elwing, y un antepasado del Príncipe Imrahil que amó a una hermosa doncella Avari). Al descendiente de tal unión le es ofrecida la oportunidad de unir su destino al de uno de los linajes de sus progenitores, con lo que la idea de la raza de Medio Elfos se desvanece, pues aunque a Elrond se le llamó muy a menudo Medio Elfo (muy a su disgusto, pues es término más bien despectivo), pertenece plenamente a los Eldar, así como Elros (para desdicha de algunos Númenóreanos) escogió la mortalidad. Cierto es que cuando el hijo de tan azarosa unión escogía el linaje de los Edain (con gran valentía por su parte) su vida era más longeva de lo habitual simplemente porque envejecía más lentamente, y no por la absurda idea de que su ciclo vital se desarrolle 2, 3 o 5 veces más lentamente de lo normal: ¿os imagináis la juventud de Aragorn en compañía de otros Montaraces cuya sangre númenóreana estaba más mezclada con la de otros Edain? 20 años de edad real y sólo cuatro de edad biológica...
Y con esto doy por concluida mi opinión, esperando haber hecho alguna luz sobre tan oscuro tema. Y es que no podemos olvidar que la vanidad de los Elfos representa un grave obstáculo siempre que queremos indagar sobre su edad...
Publicado en el Estel 24, invierno de 1999
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