Una tarde cualquiera en Imladris...
Balin charlando con Elrond sobre si los balrogs tienen alas o no y si sería posible matar uno con el último modelo de ballesta Magenanum 44. De repente aparece Bilbo.
-Disculpadme Elrond, pero reclaman a Balin el enano - dice el hobbit.
-¿Quién me busca? Preguntó Balin extrañado.
-Te reclaman en las cocinas. Algo sobre una sopa que debías estar haciendo o algo así.
-¿La Sopa? ¡La sopa! ¡Por Aule, se me ha olvidado la sopa!
Sí amigos, tras el último Estel en el que por motivos ajenos a mí no pude mandar a tiempo la Sopa, aquí presento lo que se ha estado cociendo durante todo el verano. ¿Queríais sopa? ¡Pues tomad dos cazos!
Y el primero en echar a la sopa es ni más ni menos que Mandos, desde sus lejanas estancias, y desde las que pretende contribuir con muchos ingredientes más. Así me gusta. Mandos nos cuenta que la editorial PlazaJanés ha sacado al mercado, ya hace algún tiempo, una colección de fantasía llamada Mundos Imaginarios. Entre sus primeros títulos tenemos una de las primeras novelas de Philip K. Dick, autor de obras imprescindibles de ciencia-ficción. Esta es Laberinto de Muerte (A Maze of Death). Uno de sus protagonistas, un tal Ben, se encuentra cavilando (y bebiendo, como no) cuando decide poner en funcionamiento un "visdisco" en el "fonógrafo portátil". La pared de enfrente se ilumina al empezar a funcionar el aparato y formas y figuras tridimensionales hacen acto de presencia en la habitación. Sube el volumen y se oye "... Legolas tiene razón. No podemos dispararle así a un anciano..." Sigue: "Las conmovedoras palabras de esa "vieja pieza épica" (aquí las comillas son de Mandos) le devolvieron la perspectiva". Continua la narración y vuelve en ocasiones a la conversación del fonógrafo que termina: "'Quizás quieras retractarte', dijo Gandalf. Ben se levantó, fue hasta el fonógrafo y lo apagó. Ahora no puedo responderte, Gandalf, se dijo". Curioso, si señor, toda una vieja pieza épica, con el reencuentro de Aragorn, Gimli y Legolas con Gandalf. Y más curiosidades: el traductor de Un ojo en el cielo (Eye in the sky) de Philip K. Dick también, en Clásicos Nebulae, es Rúben Masera, el mismo que tradujo los Apéndices.
¿Cómo, otro que se anima a echar a la sopa? Vale, vale, removamos un poco primero, probemos, y hum (que rica), ya puedes añadir, Kenandunë de Lórien:
El domingo 4 de junio repasándome El Periódico descubrí algo que me chocó: en el suplemento "Más Domingo" en la sección Corazonadas (es algo como mensajes clasificados que envía la gente) en la página 91, último mensaje, leí lo siguiente: "Hanna: Creo que he llegado tarde para pedir tus datos. Tengo 43 años soy tranquilo, honrado, sin complicaciones; me gusta la sinceridad y estoy libre. Me gustaría alguien con quien compartir algo más que una simple amistad. Me gustaría conocerte. Dejo datos. Frodo."
Tal y como dice Kenandunë no tiene desperdicio. Así a ojo creo que Frodo marchó a destruir el anillo con unos 50 años, ¿no? Así que escribió este mensaje mucho antes. ¿Se sentiría solo? ¿Sus amigos no le hacían caso?
Y volvemos a un par de ingredientes literarios, pero para los que vayan siguiendo la receta, estos hay que picarlos bien y sofreirlos primero para que tengan más sabor. Bien, el primero es de una novela llamada Wyrm, de Mark Fabi, un putpurri de virus informáticos, juegos de rol por ordenador, ciberespacio, campeonatos de ajedrez entre computadoras y un montón de cosas más. Durante las peripecias de los protagonistas en busca del creador del virus, acaban jugando a un juego de rol de fantasía por ordenador en tiempo real, y es aquí cuando empiezan a aparecer las referencias. Recién llegados a un extraño bosque y preguntándose por el nombre del bosque, uno de los no iniciados pregunta que por qué el bosque tiene que tener nombre propio, a lo que otro responde que tal y como dicta la tradición, todos los bosque encantados deben tener nombre propio, como Fangorn entre otros.
La conversación se repite mucho después, pero esta vez con espadas mágicas, donde no podían faltar Glamdring y Orcrist.
Más adelante, y estando en una fortaleza subterránea de enormes dimensiones (¿Moria?) llegan
...al borde de un precipicio de profundidad imposible de calcular. Al menos la luz de las antorchas no mostraba en fondo. Malakah recogió un guijarro y avanzó hacia el borde, pero Zerika lo sujetó por la muñeca y meneó la cabeza negativamente.
-¿No has leído El Señor de los Anillos? No sabes lo que puede estar dormido allá abajo que es mejor no molestar." Que se lo digan a Gandalf.
En otra aventura se enfrentan a una especie de dragón sin alas, al que consiguen matar con un arco y una flecha negra, acertando en el único lugar de su coraza que estaba desprotegido. La leyenda ataca de nuevo; otro dragón en el haber del colectivo de Flechas Negras. Claro, que a continuación tuvieron que luchar contra un "enorme y espantoso balrog alado" y esta vez ya no había flechas negras ni huecos débiles.
Por último, y ya fuera del juego, el protagonista logra introducirse en el ordenador personal del creador del juego de rol al que estaban jugando, y encuentra un directorio con 13 archivos de texto (.txt) con los nombres de la compañía de enanos de El Hobbit. Al protagonista no le sonaban, pero después encontró otro directorio con los nombres de los 7 enanitos de Blancanieves, y estos si que le sonaban. Disney nos gana, pero las tornas van a cambiar pronto. En Navidades del 2001 ya veremos quienes son más famosos...
Mientras tanto, Arien Ran-nar, Dama de Tirion, nos cuenta que este verano, durante sus vacaciones en la ciudad de Chester, en Inglaterra, vio una tienda de ropa masculina. El tipo de ropa que tenían era esa típica de pantalones desmontables y e indumentaria destinada a un día de campo, a estar cómodo y que puedas utilizarla para todo. Pues bien, el nombre de la tienda era Rohan. Lógicamente; para andar por el campo, ¿quién mejor que los sastres de Rohan para vestirnos?
Un lugar donde no dejamos de aparecer hasta en la sopa (lo siento, no he podido resistirlo) es en el concurso Alta Tensión, que presenta Constantino Romero. Haldir, el elfo siempre vigilante, contaba que en un panel de cuentos famosos aparecían cuentos como La Sirenita, El Patito Feo... y el Señor de los Anillos. Como era de esperar, un concursante eligió ESDLA sin tener ni idea (si cuela, cuela) pero no se lo dieron por bueno "el SDLA es una trilogía fantástica de Tolkien, muy famosa, pero no es un cuento". Como dice Haldir, poco a poco vamos ganando posiciones dentro de la Literatura Seria y Respetable... Al menos estamos al nivel de El Aleph, que también era una de las respuestas falsas del panel.
Pero no se conformaron con ello, sino que como gran parte vosotros ya sabréis, en la redacción del programa decidieron poner un panel completo sobre personajes de Tolkien, y para asegurarse, escribieron a la lista de correo en busca de nuestra excelsa sabiduría. Al menos porque tal y como decían, para un profano es bastante difícil aclararse con todo el lío de nombres.
El panel consistía en decir cuales de los personajes eran realmente personajes de Tolkien, y cuales no. Los personajes reales eran Bilbo Bolsón, Gandalf, Frodo Bolsón, Bárbol, Thorin I, Yavanna, Aragorn y Galadriel. Y los falsos eran Beleriand, Quenya, Reuel, Iñigo Montoya y Tinky Winky. Pues bien, la chica que se encontró con el panel en el concurso no tenía ni la menor idea, y perdió el millón que llevaba por no acertar tras ninguno de los intentos. Para que vean que tiene sus ventajas ser socio de la STE...
Para ir terminando, Isildur informa que en un capítulo de Buffy, la cazavampiros, uno de los protagonistas, Willow, va a una tienda de brujería a comprar unos ingredientes y en la pared del fondo hay un poster del El Señor de los Anillos, uno con tinta muy oscura, casi todo marrones, con Gandalf, los hobbits, Gollum. Si no me equivoco debe ser el poster de Jimmy Cauty, en el que también aparecen Gilmi, Legolas, Galadriel y Aragorn, junto a un montón de orcos en los bordes. Corregidme si me equivoco. Y que conste que a mí también me gusta Buffy. Yo te comprendo Isildur...
Y una pizca de sal a última hora. En la página 10 del número 3 del comic Crónicas de Mesene de Roke González y Mateo Guerrero, publicado por Planeta Agostini en la fallecida línea Laberinto, aparece la mesa de trabajo de un mago, donde de forma inconfundible y en un claro homenaje, está depositado un libro gordísimo que tiene en la portada la runa de Tolkien perfectamente dibujada. ¿Será el manual de hechizos que se tuvo que estudiar Gandalf para ser Istar?
Y eso ha sido todo por hoy. Espero que esta sopa compense la ausencia del pasado Estel. Colaboraciones y cualquier tipo de reseña, a balindeimladris@yahoo.es
Publicado en el Estel 30, otoño de 2000
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