Yo no amo la espada porque tiene filo, ni la flecha porque vuela, ni al guerrero porque ha ganado la gloria. Sólo amo lo que ellos defienden: la ciudad de los Hombres de Númenor.
Estaba yo en mi casa un aburrido día de Verano de 1999. Tenía 10 años y cuando acabara el verano iba a pasar al instituto. No tenía nada que hacer y decidí leer (que era mi 2ª pasion despues de jugar a la consola) pero ya me había leído todos mis libros así que fui a rebuscar en la habitación de mis padres y encontré un libro que se llamaba El Hobbit, me dije "¡qué nombre más chulo!" y abrí las primeras páginas con lo que vi un mapa en el que salía un mundo de fantasía que me encantó. Empecé a leerlo y me enganché, tanto que despues de tres mañanas, tardes y parte de las noches me lo acabé (sólo paré para comer y dormir).
Tanto me gustó el libro que quise saber más sobre Tolkien y mis padres me dijeron que había otro libro muy bueno de él que se lamaba El Señor de los Anillos y mis primos lo tenían. Total que llamé a mis tíos y les pedí ese libro, al día siguiente fui a su casa a por él, otra vez todo el día leyendo (y mis padres no me decían nada porque preferían eso a que jugara a la consola).
En el año 2000 me leí la mitad del Silmarillion pero lo dejé a la mitad por motivos de estudios :( es mi espina clavada. Me hice un fanático de Tolkien y ya en el año 2001 se lo conté a mis grandes amigos Guillermo y David. En el año 2002 Guillermo descubrió la STE y decidimos acudir. Ese día estábamos tan cortados que estuvimos a punto de no entrar al bar pero ya dentro nos esperaban Haldir y Trancos que nos dieron confianza, empezaron a llegar Legolas, Balin y Elemmor y nos lo pasamos genial hasta hoy...
Pero continuará.
Alguna de mis obras que puedes encontrar en estas páginas son:
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